Diván pata Todos

E/Psicología Yosmar Fernández Villegas

martes, 21 de febrero de 2017

Depresión en la adolescencia

E/Psic. Yosmar Fernández CNP 19.899. Teléf.: 0426-8723699 Correo:divanparatodos@gmail.com
Twitter: @divan_paratodos / facebook: divanparatodos

Imagen cortesía de: http://atusaludenlinea.com/

Uno de cada 5 adolescentes sufre de depresión en algún momento de la adolescencia, se torna en un problema grave cuando la depresión toma el control de la vida del joven, y su tristeza y abatimiento predomina en su vida, llena de tantas exigencias y necesidades.

Es importante que los padres se hagan conscientes de la depresión de sus hijos y trabajen en conjunto para ayudarlo a salir adelante. Existen múltiples razones por las que se presenta; una autoestima baja es la más común, ya que comienzan a sentirse inadecuados, menos importantes que sus pares, incomprendidos y sin amor.

A esto se suma el estilo parental de sobreprotección o de permisibilidad, ya que ambos son nocivos en la evolución psíquica del ser humano, pues los padres por sus temores tienden a exigir más a sus hijos y a evitarles vivir sus propias experiencias para el aprendizaje.

Por el contrario otros indiferentes, envían el mensaje de desinterés a sus hijos, dejándolos tomar las riendas sin ningún tipo de normas, ni límites, lo que genera sentimientos de desamor producto de la desatención.

Éstas y otras causas externas al hogar y la familia interfieren en la vida del adolescente, que ya lleva sobre sus hombros la responsabilidad de la elección sobre su futuro y su profesión, el desarrollo de su sexualidad, manejo de sus preferencias sexuales, relaciones interpersonales enmarcadas en la sociedad actual, etc.

Los síntomas de la depresión son múltiples, son jóvenes irritables, con mayor sensibilidad a la crítica, pueden tornarse retraídos, acusar cefaleas o dolores abdominales, puede manifestar cansancio, no disfrutan de sus actividades, experimentan sentimientos de tristeza, abatimiento, melancolía.

Es importante observar si está durmiendo menos o más de lo normal, si sus hábitos alimenticios cambian, si presenta dificultad para concentrarse en sus tareas y actividades habituales, si está teniendo problemas para tomar decisiones, también debe estar atento a las calificaciones, ya que si su rendimiento baja puede ser un signo de depresión.

El hurto de objetos, la sexualidad temprana, el consumo de alcohol o drogas, son otros signos significativos de este tipo de psicopatologías de los estados de ánimo, en jóvenes adolescentes. Al constatar este tipo de situaciones es necesario intervenir de inmediato.

Recomendaciones:
No atente en ninguna etapa del crecimiento contra la autoestima de su hijo, atacando su persona y no los problemas que se presentan durante el crecimiento y la evolución.
Evite establecer comparaciones entre los hermanos o amigos de sus hijos.
Dedique tiempo al disfrute con los hijos, distribuyendo su tiempo de manera tal que cumpla con sus obligaciones como padres.
Establezca límites claros en las normas de su hogar y su familia.
Aproveche las oportunidades del día a día para siempre dejar buenas enseñanzas a sus hijos que le sirvan para su vida.
Los problemas de los padres deben ser tratados al margen de los hijos y buscar ayuda en el manejo de divorcios o separaciones, en tal caso evite hablar mal de su padre o de su madre, a los hijos involucrados en una ruptura conyugal.
Manifieste su amor verbal, físicamente y con acciones para que el niño sienta que es amado y protegido, este viviendo o no con sus hijos.
Busque ayuda en caso de observar cambios en su hijo, que usted pueda contrastar con los estados de depresión aquí descritos.
Lea y escuche Diván para Todos, orientación gratuita para inteligentes.

domingo, 12 de febrero de 2017

Instrumentos Psicométricos y Proyectivos, un juego mental o un aliado de la psicología?

Los instrumentos psicométricos y proyectivos, no son un juego, son elementos indispensables en el ejercicio profesional de la psicología, ya que son un aliado de la investigación previa que determinará las  acciones a seguir en el campo terapéutico.

La ley del ejercicio del psicólogo venezolano, indica  que existen dos tipos de instrumentos, los que puede usar cualquier profesional, que son las pruebas de medición de conocimientos, y las que  son de uso exclusivo del profesional de la psicología.

En este sentido es fácil deducir, que cualquier instrumento aplicado por algún profesional que no sea psicólogo está incurriendo en el ejercicio ilegal e irresponsable de una carrera universitaria que no estudió, y por lo tanto, es fácil deducir que su aplicación y conclusión arrojada, es errónea.

El psicólogo se forma durante 5 años para hacer abordajes adecuados en la psiquis humana, porque se trata de la salud mental de las personas.

Muchos pacientes llegan a consulta con algún malestar psicológico, relacionado a erróneos resultados de instrumentos aplicados por docentes de aula, docentes con especialidad en psicopedagogía, coaching, orientadores y otros afines, que sin la preparación  adecuada, han incurrido en el delito de aplicarlos inadecuadamente, causando estos malestares injustificados, sin ningún disimulo.

A pesar  de que las leyes existen, no hay correctivos que controlen e impidan esta práctica ilícita, en muchos casos aplicados en consultorios clandestinos, sin embargo es necesario inculcar a los usuarios de los medios de comunicación, que se trata de sentido común.

Si usted necesita orientación o ayuda terapéutica, debe buscar un profesional de la psicología, de este modo, comenzarán a extinguirse las personas que se dediquen a dañar la psiquis de otros sin ningún remordimiento.
Es importante recordar, "zapatero a su zapato", o "lo barato sale caro", y actuar de forma reaponsable con nuestra salud.

Finalmente vale la pena recalcar que el respeto a lo ajeno, hace parte de la gente responsable, elocuente y honesta, hacer lo contrario es deshonesto e irresponsable.

Es con usted, quien aplica terapias sin haber hecho la carrera de psicología, le explico que lo que hace, daña más a la persona afectada, es como si se atreviera a operar sin ser médico, rectifique y si le gusta mucho la psicología, estudie!.

Recomendaciones:
No acuda a cualquiera en el momento de necesitar una terapia o una atención psicológica en general.
No confíe en lo  que supuestamente significa un dibujo, según educadores, o cualquier otro profesional.
Recuerde que el respeto empieza por uno mismo, no intente pagar menos porque no obtendrá el mismo resultado.
No se deje engañar cuando le digan "es lo mismo", no es igual un medico que un curandero, un nutricionista que un entrenador de pesas, un psicólogo que un coach.
Por último, lea y escuche Diván para Todos y manténgase informado.

domingo, 5 de febrero de 2017

Berrinches

E/Psic. Yosmar Fernández CNP 19.899. Teléf.: 0426-8723699 Correo:divanparatodos@gmail.com
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Imagen cortesía de: http://www.mamajoven.com/

Los famosos berrinches son manifestaciones de ira de los niños y que aparecen sin control en momentos de su vida, lo que ocasiona igualmente descontrol a la madre, quien carece de conocimiento sobre la evolución y desarrollo en las distintas etapas del ser humano, por lo que genera un desequilibrio que en la mayoría de los casos empeora la situación.

Los padres piensan al inicio de estos episodios, que se trata de malcriadez, lo que intentan corregir con nalgadas, gritos, ira, intentos de huída para evitar enfrentar la situación, pero lo que no saben es que los niños no han aprendido el autocontrol de sus emociones y que el berrinche es la oportunidad para enseñarles a hacerlo.

Se supone que el niño no sabe qué hacer cuando siente rabia, por eso grita, llora, se tira al piso y los padres deben controlarlo y explicarle cómo deben actuar en momentos de ira, también dando el ejemplo con su actitud, al tiempo que muestran amor, respeto y comprensión, lo que parece ser muy difícil cuando los padres también sienten ira por la situación.

Sin embargo, es necesario que sus progenitores se hagan conscientes de su propia conducta, ejemplo para sus hijos, ya que si le gritan, golpean y maltratan, el niño aprenderá que está haciendo lo correcto, lo que refuerza su conducta, y volverá a hacer berrinches, esto si se convertiría en un acto de mala crianza enseñado por usted.

Los padres o cuidadores no pueden pretender que el niño no grite si le gritan para intentar corregir, que no sea violento, si le golpean enseñando que la violencia está bien, no pueden pretender que el niño pida las cosas en calma, si se desesperan, que respeten si le irrespetan y así con todos los valores y conductas que se esperan de los niños.

Recordemos que el adulto cercano (madre, padre, cuidador), es la figura principal y más importante para el niño, modelo a seguir y es el responsable de enseñar a éste todas las herramientas que usará a lo largo de su vida, así que es necesario que el adulto evalúe su propia conducta, cuando le molesta alguna conducta de su hijo.

La inteligencia emocional es una de las inteligencias que nadie procura desarrollar, pues la educación se concentra en el área matemática, comunicacional, kinestésica, ambiental, entre otras, sin embargo el autocontrol y conocimiento de las emociones es una herramienta más poderosa que cualquier habilidad, lo que permitirá alcanzar el éxito en la vida de quien la posea.

Recomendaciones
Los padres o cuidadores deben mantener la calma, es decir no perder el control, preso de la ira que le produce la conducta del menor.
Los padres o cuidadores deben prestar atención a su propia actitud, tomando en cuenta, que esta servirá de referencia para el niño.
Los padres o cuidadores deben manifestar amor y evitar culpar al niño por su actitud.
Deben ponerse en el nivel del niño agachándose para mirarlo de frente, lo que genera un ambiente de igualdad y respeto.
Intente explicar que está bien que sienta rabia y que allí está usted para ayudarlo, usando palabras simples y en un tono de voz que transmita tranquilidad.
Si el niño le permite, abrácelo e intente dar apoyo.

viernes, 3 de febrero de 2017

Adaptación escolar

E/Psic. Yosmar Fernández CNP 19.899. Teléf.: 0426-8723699 Correo:divanparatodos@gmail.com
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Imagen cortesía de: http://blogs.diariovasco.com/

Los cambios para el ser humano suceden durante toda la vida. Desde el nacimiento se viven diferentes situaciones que enmarcan y caracterizan la formación. El inicio de la actividad escolar es muy importante para el desenvolvimiento de su vida académica, social y de diversas índoles, y representa una presión tanto para la madre, como para el niño, este es uno de los cambios más importantes en la etapa de la niñez.

La adaptación se describe como el proceso en que los niños, padres y docentes establecen un contacto por primera vez a través del cual se observan las particularidades de cada quien, se conoce el espacio físico donde se desenvolverá el niño, y se observa la integración de este en ese espacio y contexto hasta ahora desconocido.

Éste proceso termina cuando el niño asiste con normalidad al centro de estudio. El período de tiempo adecuado para que ocurra la adaptación, dependerá de cada niño y sus particularidades, así como también el estilo de crianza, el parental, que propicia ese estilo de crianza, sus experiencias particulares y la colaboración del docente.

De una a dos semanas, dependiendo de la edad del niño, es el tiempo adecuado para que se logre el proceso de adaptación, siendo éste el aproximado sin que esto signifique que se necesite más o menos tiempo dependiendo de las características de cada quien. Según Félix Sánchez catedrático e investigador hay tres fases que se dividen en fase de protesta, de ambivalencia y de adaptación.

La fase de protesta es en la cual el niño toma conciencia que está solo, se manifiesta con llantos, intentos de huída, síntomas ansiosos, agresividad, rechazo a los profesores o negándose a participar en las actividades. En la fase de ambivalencia la protesta pierde fuerza y se alternan situaciones de rechazo con el bienestar en clase.

La fase de adaptación es entonces, en la que se evidencia la satisfacción del infante, supera la ansiedad, acepta al tutor y comienza a relacionarse con otros compañeros. El temperamento, carácter y personalidad harán las diferencias por lo que hay gran variedad de manifestaciones durante la adaptación escolar.
La inadaptación puede darse en niños que desde el punto de vista psíquico comienzan a generar rechazo por las actividades, el contexto escolar en su totalidad, así como también las actividades relacionadas, lo que resulta en rendimiento bajo cuando están en etapas superiores.

Puede evidenciarse con una rotunda negativa escolar que se trata de una oposición no solo en la escuela, sino también en casa, una negativa escolar pasiva manifestada en una falta de apetencia e iniciativa para el aprendizaje,  inhibición intelectual donde aparece malestar físico.

También puede verse el niño discordante que genera risas a sus compañeros, esto puede derivar en conductas disruptivas si existen otros componentes familiares que lo constituyan  y otras psicopatologías como la fobia escolar donde el niño se niega a asistir y cuando es obligado tiene síntomas fóbicos.

Recomendaciones
Atienda a todas las señales que da el menor, tales como llantos recurrentes fuera del contexto escolar o en tiempo prolongado luego de iniciar el periodo de adaptación.
Observe si su semblante es de agrado o de conformidad.
Si el menor presenta un constante desinterés en las actividades académicas, así como también síntomas somáticos tales como dolores de cabeza, mareos, entre otros, debe descartar cualquier patología médica orgánica y en caso de no padecer, debe visitar al psicólogo.

Escuche y lea Diván para Todos y busque ayuda cuando se presente alguna anormalidad en el contexto estudiantil, para evitar males mayores a lo largo de la escolaridad.