Diván pata Todos

E/Psicología Yosmar Fernández Villegas

domingo, 23 de octubre de 2016

Baja tolerancia a la Frustración

Se ven bellos, pero hay que corregirlos, porque no siempre se verán así
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Para conocer las diferencias entre los profesionales que hacen abordaje a la psiquis humana y entender qué profesional buscar según su situación, ingrese en el siguiente enlace:
http://divanparatodos.blogspot.com/2015/01/diferencias-entre-profesionales-de-la.html

En algún momento hemos oído hablar de la baja tolerancia a la frustración, esta es una condición alcanzada cuando los hábitos han condicionado al individuo a responder con una conducta impaciente y de esta manera no aprende a posponer sus deseos.

Los padres muchas veces en el afán de cumplir los deseos de sus hijos, rebasan la línea delgada entre la complacencia y la consolidación de hábitos para crear la baja tolerancia a la frustración. Lo que esto significa es que no se le dice “no” al aprendiz, sino que siempre se intenta satisfacer sin importar el sacrificio que haya que hacer.

De esta manera la persona nunca se enfrenta a la necesidad de posponer sus deseos y por consiguiente no aprende a tolerar nada que vaya en oposición de lo que quiere o necesita. Luego son los mismos padres, los primeros que sufren las consecuencias cuando no pueden cumplir los caprichos y el hijo reacciona desmedidamente.

Después, es en su entorno social donde presentan dificultades para enfrentar la vida tal cual es y conozcan la realidad que es muy distinta a lo aprendido en casa; ya que la realidad radica no solo en logros, sino también en fracasos que hay que saber sobrellevar y la persona no cuenta con herramientas para estas eventualidades, porque simplemente no las aprendió.

Todo comienza con la sobreprotección y amor fuera de contexto por parte de los padres que distorsionan y trastornan al individuo, haciendo que se enmarque entre los desadaptados, que luego son rechazados en sus relaciones interpersonales por actuar impulsivamente, en forma egoísta, caprichosa y basados en la centración.

Este tipo de personas, en su niñez hace berrinches y en su adultez tiene problemas interpersonales y hasta rompe las reglas por salirse con la suya. Tal es el caso de las personas que incurren en ejercer una carrera que no es para la que ha estudiado (como se explicó en el artículo de la semana pasada), ya que descubren un gusto por alguna profesión y deciden ejercerla contra todo pronóstico.

Esta es la manera de encontrar las cosas que quiere, porque su tolerancia no es suficiente para lograr esperar el tiempo que dura la preparación universitaria, tampoco logran ser ahorrativos, puesto que esperan satisfacer sus deseos inmediatamente, estos son solo algunos de los ejemplos de personas con baja tolerancia a la frustración, puesto que las consecuencias son bastante extensas.

Recomendaciones
Padres: digan sí en ocasiones y no con firmeza en otras.
Explique la importancia de aprender a esperar y el hábito de la paciencia.
De el ejemplo con su conducta
No den importancia a los berrinches cuando no consiguen lo que quieren, mientras lo hacen respondan con paciencia y amor, explicándole que usted entiende que la ira es normal, pero que debe aprender a tolerar las diferentes situaciones de la vida.
Aproveche cualquier oportunidad para explicarle con ejemplos sobre las distintas situaciones de sus experiencias.
Enséñele a respetar las normas claras del hogar y a ejercer la justicia y la paz en el seno de su familia y en compañía de sus hermanos.
Sea constante en su actitud de enseñanza para que siempre reciba el mismo mensaje y no se haga difusa la comprensión.

Hable con sus hijos para enseñar y explicar todo, porque están aprendiendo de usted.

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