Diván pata Todos

E/Psicología Yosmar Fernández Villegas

domingo, 24 de julio de 2016

Infidelidad

E/Psic. Yosmar Fernández, Teléf.: 0426-8723699 Correo:divanparatodos@gmail.com
Twitter: @divan_paratodos / Instagram y facebook: divanparatodos
Foto cortesía de: http://www.exitosocial.com/

La infidelidad es el resultado de un sinfín de situaciones que pueden ocurrir en la vida de una persona y que deteriora su relación marital, familiar, destruye la tranquilidad, la confianza, autoestima, genera emociones y sentimientos no deseados, rivalidades, dolor psicológico, estrés.

Es una falta de firmeza y constancia en los afectos, ideas y obligaciones. No se conjugan correctamente los elementos básicos que conforman una relación o ésta no se consolida tras el proceso adecuado, que debe comenzar por el tiempo previsto para conocerse mutuamente y encontrar expectativas comunes en función de la vida en pareja.

También puede deberse a la ruptura de la relación por una situación específica o traumática experimentada durante el tiempo de vida en pareja, una decepción o una deficiencia de habilidades asertivas y uso de mecanismos de defensa que le impiden enfrentar sus realidades.

Ante los distintos escenarios, es necesario enfocar el artículo en una de las situaciones más comunes en el tema de la infidelidad y es la necesidad de novedad y atención constante a la que se enfrenta el ser humano, motivo por el cual éste cambia de celular, de corte y color de cabello, se escoge una película que no haya visto o un traje festivo que nadie lo tenga.

Esta es la naturaleza del ser humano, así que las relaciones de pareja deben estar en constante renovación para mantener vivo el interés de ambos y seguir cultivando el amor que los unió. La primera equivocación es creer que ya todo está hecho cuando se llega al matrimonio, y es justamente ahí cuando comienza el trabajo de ambos para seguir unidos…hasta que la muerte los separe.

El hombre se mantiene cautivo visualmente y la mujer auditivamente, por eso la mujer debe estar siempre bella en la medida de sus posibilidades, tomando como referencia la actitud y el amor propio para su desenvolvimiento y el caballero nunca debe olvidar detalles, palabras armónicas y llenas de amor para alagar a su dulce princesa.

Otro detalle que no debe olvidarse es que las relaciones viven etapas y unas son más intensas que otras. La etapa del enamoramiento es efusiva sexualmente, hay intereses de conquista por lo que hay más creatividad y luego la etapa madura de la relación, que es en la que surge tiempo para darse cuenta de los defectos y baja la efusividad sexual.

Cuando la pareja está en la segunda etapa de su relación y uno de los integrantes presta su atención fuera de la pareja, se queda atrapado en la etapa uno de una nueva relación con un tercero, generando graves daños. La clave es no permitir que detalles de terceros penetren en la relación manteniendo presentes la pasión, la intimidad y el compromiso con su pareja estable.

Estos tres elementos deben mantenerse vivos, para que se mantenga viva la relación, de lo contrario tendrían que arrastrar con situaciones no deseadas, que de no recibir ayuda profesional terminarían siendo el comienzo del fin para ambos, cosa que es lo último que se espera, sobre todo si hay niños de por medio.

miércoles, 20 de julio de 2016

Trastorno de déficit de atención e hiperactividad

E/Psic. Yosmar Fernández, Teléf.: 0426-8723699 Correo:divanparatodos@gmail.com
Twitter: @divan_paratodos / Instagram y facebook: divanparatodos

El Trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), es un trastorno que afecta a niños en la mayoría de los casos, y puede ser del tipo de déficit de atención, del tipo hiperactivo o ambos. En la actualidad 5% de los escolares lo presentan y aunque no se conoce su etiopatogenia, tiene sus bases en deficiencia de neurotransmisores, tales como dopamina y noradrenalina en el cortex prefrontal del cerebro.

Esto hace que el niño tenga bajo control sobre sus impulsos y tenga una falta de atención que afecta significativamente el área escolar e inclusive social, degradando relaciones familiares y estresando las personas del entorno del niño.

Es importante saber que no es una psicopatología que se diagnostica sin fundamentos científicos, y que para llegar a tal conclusión es necesaria una revisión exhaustiva y detallada por parte del profesional en salud mental (psicólogo, psiquiatra), también es importante comprender que se trata de una psicopatología y que el niño no puede controlarse a voluntad.

Esto último lo recalco tomando en cuenta que los castigos, golpes, palabras que van en contra del menor, no solucionan el problema, es necesario que usted observe la conducta de su hijo y ayude a consolidar sus sospechas con ayuda de los maestros de su entorno. Si su hijo presenta:

Dificultad para quedarse tranquilo durante períodos adecuados necesarios para el logro de objetivos.
Si su hijo no puede terminar una tarea satisfactoriamente
Si olvida detalles puntuales
Si parece descuidado y distraído
Si mueve manos y pies constantemente, o se levanta en múltiples ocasiones de su silla de trabajo.

Debe llevarlo a una revisión profesional para que descarte cualquier psicopatología de atención clínica, para que reciba el tratamiento adecuado.

Es importante que usted trabaje previamente la motivación de su niño, conjuntamente con la maestra, que usted ayude a su hijo a cumplir con rutinas adecuadas y que permita su estimulación, haciendo ejercicios de concentración, es importante que su hora de estudio esté libre de estímulos como televisores, música, ventanas o la presencia de la mascota.


En todo caso, cualquier actividad que emprenda con su hijo, hágala con amor y con paciencia. Busque ayuda cuando se sienta incapaz de ayudarlo, cuando lo que intente en casa no de resultados o cuando sospeche de la presencia del TDAH y nunca atente contra su integridad con agresión de ningún tipo.

domingo, 10 de julio de 2016

¿Cómo evitar la rebeldía en los adsolescentes?

E/Psic. Yosmar Fernández, Teléf.: 0426-8723699 Correo:divanparatodos@gmail.com
Twitter: @divan_paratodos / Instagram y facebook: divanparatodos
Gráfica cortesía: http://tabascohoy.com/

Una de las razones más comunes de visitas al psicólogo por padres de adolescentes e inclusive niños, es la rebeldía. La queja principal es la incapacidad de los padres para controlar la conducta de sus hijos y la falta de respeto que se desarrolla en las relaciones familiares.

Ésta conducta que se evidencia sobre todo en la adolescencia comienza en la infancia y tiene su origen en múltiples problemas que se presentan dentro del hogar, entre ellas la dificultad que tienen los progenitores para pasar tiempo con sus hijos y disfrutar momentos placenteros, de confianza y libertad.

Lo primero que hay que aclarar es que los padres muchas veces tienen la errada creencia de ser omnipotentes y que pueden exigir ceñidamente, haciendo cumplir patrones de crianza, que muchas veces no son los más adecuados, porque están impregnados de miedos, culpas, necesidades no resueltas y estas son transmitidas a sus hijos sin tregua.

Otras razones son la extrema tranquilidad, pensar que los hijos pueden arreglárselas solos en todos los momentos de su vida y que sus actividades no son importantes. Querer imponer todo en casa, sin dar espacio a que los hijos manifiesten sus tristezas, emociones e inquietudes, así como dejar que sean ellos los que lleven las riendas, son dos patrones parentales equivocados.

Los padres con estas características tienden a juzgar a sus hijos, prohibir de forma rotunda y en el otro extremo tienden a desinteresarse entre otras muchas cosas, por la hora de llegada, porque consideran que esta acción es otorgar confianza al adolescente.

Los niños y jóvenes actúan con rebeldía, cuando quieren oponerse a las cosas que viven en el día a día, es decir, cuando no están a gusto con la forma de ser tratados en casa y el ambiente en el que se desarrollan, esto ocurre como una reacción inconsciente, propia de un ambiente disfuncional. Para evitar esto usted debe:
  •  Propiciar un ambiente sano libre de gritos y discusiones, para lo cual hay que desarrollar una comunicación asertiva que debe ser aprendida.
  • Permitir que su hijo haga las cosas propias de su edad, bajo la supervisión y acompañamiento de sus padres, tomando en consideración que todo hay que explicárselos, porque no nacen con conocimientos previos.
  • Comprender las equivocaciones de sus hijos como parte de su desarrollo y que estas equivocaciones no los definen como seres humanos.
  • Atacar la conducta y no el niño, cuando ésta no esté acorde con lo que usted considera que debe ser su conducta.
  • Establecer negociando normas claras y cumplirlas sin quebranto.
  • Permitir que expresen todo lo que quieren y sienten sin juzgar ni castigar.

Como siempre, la recomendación es visitar su psicólogo de confianza, si no sabe cómo hacerlo, o no le da resultado. La atención psicológica es indispensable. Psicoeducate.


“Debemos amar a los psicólogos, debemos cuidarlos, protegerlos, porque ellos son los ángeles guardianes que Dios nos envió” Papa Francisco.

martes, 5 de julio de 2016

Bajas calificaciones escolares

Grafica cortesía de http://casadelafamilia.cl/

E/Psic. Yosmar Fernández, Teléf.: 0426-8723699 Correo:divanparatodos@gmail.com
Twitter: @divan_paratodos / Instagram y facebook: divanparatodos

Las bajas calificaciones de niños y adolescentes son un dolor de cabeza para los padres, quienes anhelan salir con una sonrisa amplia el día de la entrega de boletas, exponiendo la hoja para que todos la puedan ver, en lugar de tratar de esconderla para que los demás no vean ni de lejos la definitiva de su hijo.

Esto ocurre cuando los resultados no son los esperados y  lo que hacemos es regañar y regañar para buscar que los hijos tengan una actitud diferente frente a la tarea de estudiar, sin darnos cuenta que el regaño solo hace que ambos (padres e hijos), pasen un mal rato, mientras que los resultados siguen siendo los mismos y cada vez peores.

Empeora la situación, porque además de la deficiencia que refleja el niño o adolescente, los estudios representan una actividad poco satisfactoria, en la que los momentos de tensión se propician en la familia, dados los resultados negativos (malas calificaciones escolares).

Lo mejor que se puede hacer es entablar inicialmente una conversación con su hijo, para que éste le diga cómo se siente mientras estudia y qué representa esto para él, allí se dará cuenta de lo poco atractivo que le resulta el estudio y esto puede deberse a que no se siente motivado porque siempre sale mal, en la casa hay un ambiente hostil al respecto y/o que considera que lo que estudia no servirá para nada.

Recuerde que la motivación es el motor de todo lo que se hace. Para mejorarla tome en cuenta las siguientes recomendaciones:
  • Haga que el niño o adolescente escoja el sitio que más le guste para estudiar, aunque no le guste a usted, solo procure que tenga un clima agradable y buena luz
  • Busque un horario para el estudio que no coincida con actividades o programas de televisión que le gustan.
  • Evite que el niño o adolescente se disponga a estudiar si tiene hambre.
  • Ayudelo a entender el valor de lo que estudia y reste importancia a las calificaciones.
  • Aclare sus dudas y siempre revise el trabajo final.
  • Respete sus formas particulares de estudiar, evitando imponer las que son efectivas para usted.
  • Premie sus esfuerzos por pequeños que le parezcan, con palabras armónicas y gestos afectivos.
      Si esto no resulta, busque ayuda psicológica, para que éste haga una revisión general de su hijo, detecte las deficiencias en las cuales debe trabajar, le dé detalles de cómo conseguir una mejoría y le haga seguimiento a los logros obtenidos. 
      
      Diván para todos trae planes especiales para esta temporada de vacaciones, que le ayudarán a resolver problemas de aprendizaje presentes en su hijo y mejorar sus hábitos de estudio para iniciar un año con mayor entusiasmo y optimismo.