Diván pata Todos

E/Psicología Yosmar Fernández Villegas

jueves, 28 de abril de 2016

El Miedo

E/Psic. Yosmar Fernández CNP 19.899
Twitter: @yosmarfvillegas
Es normal y además saludable sentir miedo, es un mensaje de alerta con el que cuenta el ser humano, genera ansiedades que permiten ponen en acción a la persona que lo experimenta, sin embargo hay que identificar la línea que divide el miedo natural, del miedo que reprime, ese miedo que impide que la persona actúe defendiendo sus derechos.

En éste sentido es importante que la persona aprenda a delimitar esas diferencias, para intentar superar el miedo que reprime, ya que el no opinar o defender sus derechos es más una característica de pasividad que de seguridad.

El procedimiento más sencillo para aprender a hacer algo que nunca se ha hecho es la práctica, por eso es bueno que intente practicar la forma en que abordaría diferentes situaciones, en las que tiene derecho de manifestar lo que piensa, sin que nadie le cuestione.

También puede observar la forma de hacerlo de otras personas, sin llegar a la agresividad por supuesto, para que después usted lo haga en situaciones reales y de esta manera vaya desenvolviéndose adecuadamente. Intente evitar pensamientos que arruinen el proceso y busque ayuda en caso de no poder lograrlo por usted mismo.


Recuerde que para aliviar una enfermedad física debe buscar un médico, para curar el dolor de una muela debe buscar un odontólogo y para los problemas psíquicos debe buscar un psicólogo, evitando así arriesgar su salud mental, poniéndose en manos de inexpertos, los cuales abundan lamentablemente en la actualidad.

martes, 19 de abril de 2016

Asertividad

E/Psic. Yosmar Fernández CNP 19.899
Twitter: @yosmarfvillegas

La Asertividad es un complemento necesario para todo profesional, ama de casa, hermano, hijo, amigo o cualquier rol que asuma una persona, pues permite el desenvolvimiento acertado de éste en cualquier medio en el que se desenvuelva.

Muchas veces la agresividad es la carta de presentación que se muestra en cualquier relación, comenzando por la pareja que pone orgullosamente “los puntos sobre las i”, sin percatarse de la imposición agresiva que esto representa.

Otro escenario parecido es el vivido con los hijos, a quienes se les imponen reglas que deben cumplir “mientras vivan bajo mi techo”, como dicen muchos padres autoritarios, de esta forma se busca satisfacer las necesidades propias aprovechándose de su ventaja sobre los demás.

La Asertividad enseña a la persona a entender la otra persona, a tener la capacidad de ponerse en los zapatos del otro, enseña la importancia de respetar, reconocer y tomar en cuenta las opiniones de los demás, así como también llegar a acuerdos igualitarios que permitan la satisfacción de los componentes de cualquier relación.

Por otro lado hay quienes por el contrario deciden esconder sus verdaderas necesidades, poniéndolas a merced de otro más privilegiado por la naturaleza y por sus características psíquicas, motivo por el cual se van al extremo pasivo y no saben cómo fijar posición o cómo defender sus derechos y pensamientos.

Tanto para unos, como para otros, es necesaria una buena dosis de autoestima y equilibrio, por lo que se recomienda a los agresivos a hacerse conscientes de la forma en que se imponen, para que entiendan que deben escuchar activamente y lograr comprender, poniéndose en los zapatos del adversario y aceptar las diferencias sinceramente.

Para el otro grupo, (los pasivos), la recomendación es ensayar en forma privada, cómo intervenir sin sentir remordimiento para defender sus puntos de vista entendiendo que es su derecho. En cualquiera de los casos es necesaria la intervención del psicólogo, si es notoria la necesidad de este, al percatarse que no es capaz de superar estos extremos por sí mismos.

Lo ideal es que usted alcance los niveles más altos que pueda de Asertividad, capacidad de fijar posición bajo el respeto y consideración hacia los demás, conociéndose a sí mismo y sintiéndose seguro gracias a un autoestima cultivada. Esto lo ayudará a lograr objetivos, creer en usted mismo y alcanzar la autorrealización anhelada.